Impresión 3D en la Educación
“La escuelas podrán crear espacios makers que contarán con herramientas de fabricación digital, como las impresoras 3D…”
El pensamiento colectivo de que hay que estimular a los pequeños y formar con ello a la próxima generación de científicos, ingenieros y creadores es tendencia mundial.
En Japón ya comenzó la promoción de la impresión 3D en el sector educativo, con el objetivo de que desde pequeños los niños se acostumbren a crear. La escuela primaria de Suginami, Tokio, comenzó en 2014 un curso especial de impresión, Qremo 3D, para niños de 6 años, para promover el pensamiento a través de plataformas tecnológicas. El objetivo es sacar a los chicos de los escritorios y darles experiencias prácticas en programación, robótica, diseño digital e impresión 3D.
Actualmente en las Universidades japonesas ya es común ver proyectos relacionados con la impresión 3D como la obra arquitectónica creada por el profesor Kenko Kuma con bolígrafos 3D.
En estados Unidos cerca de 1.000 escuelas primarias ya tienen instaladas impresoras 3D en sus clases de ciencias, y el Reino Unido le sigue los pasos de cerca.
El curso de impresión Qremo 3D es un comienzo y un ejemplo fantástico de como cambiar al sector educativo. La proyección es que para el año 2020 estas actividades tecnológicas este instauradas en la mayoría de las instituciones educativas.
Impresión 3D para profesionales y empresas
Según Deloitte Polonia el valor de la industria 3D actual es de $ 4.8 billones de dólares, y esperan que para el 2020 alcance los $ 20, 5 billones.
El estudio realizado abarca un análisis de crecimiento hasta el año 2025, y fue encargado por el fabricante polaco Zortrax, una de las empresas más reconocidas de la industria. El equipo de la consultora Deloitte investigó varios informes realizados en la industria para proporcionar una previsión global de los crecimientos y giros de la industria en los próximos años, así como los actores líderes a nivel industrial y de consumo.
Una de las principales razones para justificar el crecimiento proyectado es la llegada de HP y su nueva tecnología 3D Jet Fusion. Su tecnología de impresión hace más accesible la fabricación aditiva para pequeñas y medianas empresas, y permite el desarrollo de nuevos materiales y acabados en las piezas.
El análisis también habla sobre las perspectivas de crecimiento de la impresión 3D personal, y son muy favorables. En el estudio se habla de mejoras en la técnica FDM, así como el desarrollo de nuevas tecnologías en impresoras de escritorio.
“Mientras que las impresoras 3D de escritorio eran utilizadas por los aficionados o para un uso limitado en el sector de la educación, las impresoras están encontrando cada vez más aplicaciones en diversas industrias como la ingeniería, el diseño de productos, arte, joyería, odontología, y productos de consumo.”
Makers
Personas inquietas, Educadores, Artesanos, Ingenieros, Estudiantes, Artistas, Designers apasionados por la tecnología y todos aquellos cuyo pensamiento gira en torno a cómo inventar o crear cosas nuevas.
El movimiento Maker es la cultura de hacer por tus propios medios, el “Do It Yourself” (o DIY). El movimiento se nutre de personas inquietas y apasionadas por la tecnología.
La cultura maker, a veces también llamada ‘movimiento maker’ o la ‘tercera revolución industrial’, es un movimiento cultural contemporáneo que subvierte la fabricación tradicional con una que utiliza conceptos innovadores como el código abierto, micromecenazgo, fabricación personal y fabricación digital.
“Desde la primera revolución industrial, el poder de hacer las cosas a gran escala le ha pertenecido a los que poseen los medios de producción, lo que ha supuesto grandes fábricas, grandes empresas, y la producción en masa de bienes de mercado. Sin embargo, lo mismo puede decirse de los medios de comunicación en el siglo 20, y aun así hemos podido ver lo que Internet y su larga cola de contenidos le ha hecho. Ahora imagina en vez de una larga cola de contenidos, una de cosas: bienes físicos creados con el modelo de innovación digital de la web. Ese es el movimiento maker”. – Chris AndersonLos 3 pilares del movimiento Maker
Hay tres fuerzas subyacentes en esta transformación de la fabricación tradicional y el “Hágalo usted mismo”. La primera es la aparición de herramientas digitales para el diseño y la fabricación. El equipo industrial ha estado computarizado desde hace décadas, pero ahora esas máquinas han aterrizado en el escritorio personal, (del mismo modo, la computadora central existió por décadas antes de que la humilde pero generalizada PC cambiara el mundo.) Las herramientas de “fabricación de escritorio” incluyen a la impresora 3D, el cortador láser, el escáner 3D y el software CAD (diseño asistido por computadora). Todas estas herramientas industriales antiguamente caras y complejas, ahora están disponibles en tamaño personal, con precios acordes
El segundo factor se compone de los medios digitales colaborativos. Cuando las herramientas de creación se hicieron digitales, también lo hicieron los diseños, mismos que ahora se pueden compartir fácilmente en línea. De este modo, los makers pueden tomar ventaja de la innovación colaborativa en la web, aprovechando las prácticas de código abierto y el resto de las fuerzas sociales que han surgido en línea en las últimas dos décadas. Impulsados por sitios de crowdfunding ( micromecenazgo), los makers pueden incluso utilizar su red para recaudar dinero. El viejo modelo de aficionados haciendo cosas solos en su sótano, está dando el paso a un movimiento mundial de personas que trabajan juntas en línea. Los talleres alrededor del mundo ahora están conectados.
El tercer elemento es el surgimiento de la fábrica para alquiler. Inventar algo nuevo no es suficiente; tienes que conseguir que se comercialice también, idealmente en cantidad. Esto significa producción en masa, y tradicionalmente esta ha estado reservada para personas que, o bien son dueñas de una fábrica o pueden permitirse poner en marcha los servicios de una.
Pero hoy en día las fábricas de todo el mundo son cada vez más accesibles en la red, abiertas a órdenes de cualquier tamaño para cualquier persona, a cualquier escala.
Poniendo todo esto junto, se tiene una transformación ascendente de la fabricación que está siguiendo las trayectorias democratizadas similares de la informática y las comunicaciones. Es aún muy reciente (para continuar con la analogía de la PC, la fabricación de escritorio está dónde la autoedición estaba en 1984, con la Mac y las primeras impresoras láser de consumo).
Existen variados libros sobre este movimiento, entre ellos se encuentran: ¨Makers: La Nueva Revolución Industrial¨ escrito por Chris Anderson y “The Maker Movement Manifesto.” escrito por Mark Hatch. También existe un documental de larga duración llamado “Maker” el cual muestra el impacto de este movimiento en la sociedad, cultura y economía.Fuente: Wikipedia
Diseño y Arte
La impresión 3D es una tecnología que ha cobrado especial impulso en los últimos años, con el abaratamiento de las impresoras y la mejora en los productos que estas máquinas son capaces de crear.
Más allá de las innumerables implicancias que la impresión 3D permite prever para la innovación social, para la transformación de los procesos industriales y para nuestras vidas cotidianas, lo cierto es que esta tecnología también abre enormes posibilidades para el arte, permitiendo a los artistas reflexionar sobre muchas cuestiones que siempre han abordado tanto en el terreno del arte digital, como en la escultura o la fotografía.
Una de estas cuestiones clásicas del arte es la de cómo capturar el movimiento. Desde este punto de vista podemos acercarnos a la obra del artista digital Eyal Gever, quien crea modelos digitales 3D de objetos para luego realizar simulaciones de choques violentos u otras catástrofes. A continuación, elige un frame de su simulación y hace con él una impresión 3D. Así, además de acercarse a la física y la matemática de los desastres, Gever busca captar momentos que ningún escultor pudo captar, dada la naturaleza radicalmente efímera de estos sucesos.
Otros artistas se han interesado, en cambio, por la posibilidad de crear objetos tridimensionales a partir de ondas de sonido, radiación, registros sismográficos u otros datos que hacen referencia a eventos reconocibles o con fuerte contenido emotivo.
Sophie Kahn (foto), por su parte, reflexiona con su obra sobre una cuestión igualmente interesante. Lo que a ella le interesa es lo que se muestra y lo que se oculta tanto a nuestra mirada como a los lentes fotográficos. Para eso, escanea rostros y cuerpos, y luego hace impresiones 3D que recrean a la manera de “agujeros” los puntos ciegos de la mirada.
Además, a la artista le interesan las resonancias de la historia del arte que trae la tecnología, como por ejemplo el hecho de que los escaneos 3D pueden tener un aspecto similar al de las esculturas clásicas degradadas por el tiempo.
Para quienes deseen conocer más artistas y obras que utilizan la impresión 3D como medio expresivo, les recomendamos este excelente post: “Objetos hechos de datos: arte digital e impresión 3D”, publicado en el blog Arte Cultura Innovación.Fuente: Artica Centro Cultural Online